La funcionalidad logra la primera compra, y el sabor decide si hay una segunda. El reto de una bebida funcional que se recompra es, sobre todo, sensorial.
El mercado de las bebidas funcionales está entrando en su etapa “adulta”: en 2026 dejarán de ser una alternativa nice to have para convertirse en vehículos cotidianos de bienestar , diseñados para apoyar funciones específicas del cuerpo y la mente. La fórmula ganadora combina ciencia aplicada, personalización, vitalidad y placer sensorial . Para las marcas de consumo masivo en el Caribe, esto no es una moda pasajera: es una ventana para crecer en valor, diferenciarse y defen